miércoles, 20 de octubre de 2010

Marta y Héctor


La boda de la puesta de sol.
La boda pensada para que todos la disfrutaran. Mitad de Canarias, mitad de Andalucía, incluso algunos desde Alemania.

Alegría en los divertidos previos en la piscina y nervios con el trajín de los últimos preparativos. Todo para el momento esperado. Acompañados de unas voces prodigiosas hicieron su entrada los novios junto con los padrinos. Hacía tiempo que no presenciábamos una boda tan emotiva, lloró hasta Trago, el invitado sorpresa y es que las palabras dichas en los distintos discursos nos llegaron a todos.

Así fue la boda de Marta|Hector.





Hay invitados que siempre llegan tarde, pero en este caso fue diferente. El último invitado estuvo oculto/escondido en la lejanía, hasta que los últimos rayos de sol dibujaron su perfil: El Teide. Es, como nos gusta llamarla desde entonces, la boda de la puesta de sol.

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